2016(e)ko urr. 24(a)
Esta mañana de hoy lunes, 24 de octubre, en los cuatro centros de salud dependientes del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) en Melilla comienza la campaña antigripal 2016 en la que se prevé la vacunación de más de 6.000 personas.
La gripe es un importante problema de salud, tanto por la mortalidad que puede provocar directa o indirectamente, como por las complicaciones que puede ocasionar y los costes económicos y sociales que origina. La proporción de población afectada durante las epidemias anuales oscila entre el 5 y 15% en poblaciones grandes, y es superior al 50% en grupos de población cerrados como internados escolares o asilos.
El director territorial del Ingesa en Melilla, Francisco Robles, ha hecho hincapié en los beneficios que supone la vacuna antigripal para diversos sectores de la población y, en especial, para el personal sanitario, ya que "tiene todos los componente de personal de riesgo tanto activo (difundiendo la enfermedad) como pasivo" y "porque trata en su quehacer diario a pacientes". Robles señaló a la responsabilidad de los profesionales para evitar ser vehículos de transmisión de una enfermedad que se da en todos los ámbitos sociales y laborales.
En sus declaraciones ha agradecido a todo el personal sanitario y en especial al de Enfermería, por recaer en estos profesionales el mayor peso de la campaña, "su labor de trabajo y, sobre todo, de concienciación y captación" de la población objetivo.
Hay que destacar que, además de ser una recomendación que puede realizar el médico de familia a los pacientes con riesgo, cualquier persona interesada, que esté dentro de los grupos señalados en la campaña, puede hacerlo ya que el protocolo de vacunación es muy simple: basta tan sólo pedir número para la consulta de Enfermería en su Centro de Salud.
Actualmente existen vacunas antigripales con una alta efectividad y seguridad para controlar la gripe, pero debido a esta alta capacidad de los virus gripales de variar año tras año la vacuna debe actualizarse cada nueva temporada y administrarse anualmente.
Los efectos secundarios de la vacuna son mínimos: algún enrojecimiento de la piel o una pequeña fibrícula en todo caso.
Ante las campañas de vacunación de la gripe estacional por parte de las comunidades autónomas, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud recomienda la vacunación frente a esta enfermedad a los mayores de 65 años y otros grupos de riesgo, a partir de la tercera semana del mes de octubre.
El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad recuerda que la vacunación es una de las medidas de salud pública más eficaces para prevenir la aparición de enfermedades e incluso la muerte en algunos casos. En concreto, la vacunación antigripal es la medida más efectiva para evitar la aparición de complicaciones causadas por el virus de la gripe en las personas que tienen un mayor riesgo de adquirirla.
Asimismo, destaca el Ministerio, la gripe es una enfermedad respiratoria aguda causada por un virus, por lo que los antibióticos no resultan efectivos para combatirla y su uso puede crear resistencias a estos fármacos.
Personas destinatarias de la campaña antigripal
1. Trabajadores sociosanitarios: tanto de atención primaria como hospitalaria, pública y privada, así como el personal de residencias de la tercera edad y centros de atención a enfermos crónicos.
2. Trabajadores de servicios públicos esenciales: fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, bomberos, servicios de protección civil, personas que trabajan en los servicios de emergencias sanitarias y trabajadores de instituciones penitenciarias y de centros de atención al refugiado e inmigrantes.
3. Mujeres embarazadas.
4. Personas mayores de 6 meses con patologías como:
• Enfermedades cardiovasculares crónicas (excluyendo la hipertensión).
• Enfermedades respiratorias crónicas.
• Diabetes tipo I y tipo II con tratamiento farmacológico.
• Insuficiencia renal moderada o grave.
• Hemoglobinopatías y anemias moderadas o graves.
• Asplenia (ausencia de bazo).
• Enfermedad hepática crónica avanzada.
• Enfermedades neuromusculares graves.
• Pacientes con inmunosupresión (incluida la originada por infección por VIH o por fármacos o en los receptores de trasplantes).
• Obesidad mórbida (índice de masa corporal igual o superior a 40).
• Niños y adolescentes, menores de 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye.