20 oct 2008
Con motivo de la celebración del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) quiere recordar la importancia del diagnóstico precoz de esta enfermedad. La Gerencia de Atención Sanitaria de Melilla ha Melilla ha realizado durante el presente año la actividad anual de detección precoz del cáncer de mama, mediante el screening. Este sistema consiste en el envío de una carta personalizada a todas las mujeres con edades superiores o igual a 45 años, mediante la cual se les cita para la realización de una mamografía que servirá para obtener un diagnóstico precoz de este tipo de cáncer en la mujer. El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres de todo el mundo, con aproximadamente 1.151.000 nuevos casos al año (22,7% del total femenino). En España se diagnostican unos 16.000 casos al año, lo que representa casi el 30 % de todos los tumores del sexo femenino en nuestro país. La mayoría de los casos se diagnostican entre los 45 y los 65 años. La incidencia de este tumor en España es una de las más bajas de Europa, sin embargo el número de casos nuevos aumenta lentamente tanto en nuestro país como en el resto del mundo, probablemente debido al envejecimiento de la población y a un diagnóstico cada vez más precoz. Los programas de detección precoz junto con los avances diagnósticos y terapéuticos se han traducido en España en un incremento de la supervivencia que se sitúa próxima al 83%, a los 5 años tras el diagnóstico, lo que coloca a nuestro país por encima de la media Europea en supervivencia de cáncer de mama (79%). La detección precoz del cáncer de mama mediante programas específicos con mamografías, constituye una herramienta fundamental para el control de esta enfermedad. La mamografía se considera hoy en día la prueba más eficaz para el diagnóstico precoz y la reducción de la mortalidad por este tipo de cáncer. Múltiples estudios científicos, llevados a cabo en Europa y Estados Unidos, demuestran que la realización periódica de una mamografía, en el contexto de un programa de cribado, a partir de los 45-50 años, puede reducir un 30% la mortalidad por cáncer de mama. Al diagnosticar el cáncer en las fases tempranas es posible: Administrar tratamientos menos agresivos (por ej.: cirugía conservadora) que dejan menos secuelas físicas y psicológicas en la mujer. Mejorar los resultados de supervivencia. Si el tumor se diagnostica antes de que se haga invasivo (in situ) las posibilidades de curación son superiores al 98%. La mamografía es una prueba sencilla e inofensiva que en general no es dolorosa, aunque debido a la presión que es necesario realizar para que la imagen de la radiografía sea más clara, en algunos casos puede resultar algo molesta. En Melilla, contamos con total de 6.852 mujeres con edades comprendidas entre 45 y 69 años. En lo que va de año, se han enviado un total de 5.500 cartas. En lo que resta de año se prevé que se realicen unas 300 mamografías más. Esto supone una inversión anual por el INGESA de 30.000 euros.