La entidad reitera su compromiso con la mejor sanidad para Melilla
2025 Aug 13
El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) en Melilla informa que las observaciones realizadas por el Tribunal de Cuentas sobre los servicios de limpieza, seguridad y restauración durante el periodo 2022-2023 se enmarcan en el contexto del tránsito hacia el Hospital Universitario de Melilla (HUME), un proceso de gran complejidad que el propio Tribunal reconoce en su informe.
Como es de dominio público y puede comprobarse en el portal de contratación del sector público, el nuevo contrato de limpieza fue formalizado el 31 de octubre de 2024, el de seguridad el 9 de mayo de 2025 y el expediente de restauración se encuentra actualmente en licitación, con plazo de presentación de ofertas hasta el 28 de agosto de 2025. En consecuencia, los tres servicios mencionados están ya regularizados.
El proceso complejo de la puesta en marcha del HUME ha sido destacado en el último párrafo de la valoración global realizada por el Tribunal de Cuentas, según se reproduce textualmente a continuación:
“Desde la anterior fiscalización del Tribunal de Cuentas no se ha apreciado un progreso relevante en la gestión del Hospital Comarcal de Melilla, la cual se ha visto también afectada durante el periodo fiscalizado por la puesta en funcionamiento de un nuevo hospital en la ciudad, que llevaba programada desde hace varios años. Mediante nota publicada por el INGESA se informa de que, el 22 de mayo de 2025, se obtuvo la licencia de centro sanitario del nuevo hospital y que su puesta en marcha se realizaría a partir del 26 de mayo de dicho año, mediante un proceso complejo que se inicia con la entrada en funcionamiento de algunas consultas externas.”
Hechos, no opiniones vacías
En conclusión, nuevamente, esta Administración constata que la intención de las fuentes que hostigan constantemente al INGESA lo hacen obedeciendo intereses particulares, mintiendo o manipulando la realidad, realidad que, afortunadamente, se impone al ruido. El INGESA seguirá trabajando por el interés general de la población de Melilla, invirtiendo sus energías y sus recursos en construir una sanidad mejor cada día. Los hechos hablan por sí mismos.
La institución recuerda a la población que las conclusiones del Tribunal de Cuentas son públicas y que se puede acceder al documento íntegro, a un resumen del mismo y a la nota comunicativa del propio Tribunal de Cuentas, a través de su página web. Además, señalan que el periodo analizado (2022-2023), obviamente, no responde a la realidad actual en la que ya se están produciendo cambios significativos, tales como el nuevo equipo directivo en el área de asistencia sanitaria especializada, la firma en los años 2024 y 2025 del Acuerdo de Gestión, las continuas Ofertas Públicas de Empleo o la apertura del nuevo Hospital Universitario, entre otros.
Rechazo a interpretaciones erróneas del informe
El INGESA subraya que, en las 172 páginas del documento, no se emplean expresiones como “graves deficiencias”, “carencias estructurales”, “uso inadecuado” o “demora significativa” para referirse a los servicios o recursos de la sanidad melillense. Tampoco se mencionan términos como “ineficiencias” o “ineficacias”.
Más aún, no aparecen en el documento expresiones como “carencias estructurales”, “necesidades reales de la población”, “necesidades asistenciales”, “uso inadecuado” o “demora significativa” en relación con servicios y recursos.
La institución recuerda que conoce en profundidad el contenido del informe, ya que participó activamente en su elaboración, manteniendo reuniones telemáticas y presenciales con el Tribunal de Cuentas tanto en Melilla como en Madrid. Es más, los resultados obtenidos no difieren de la situación de otras áreas sanitarias del Sistema Nacional de Salud, e incluso en varios indicadores —como número de efectivos, listas de espera, retribuciones o carga de trabajo— Melilla presenta mejores cifras que la media nacional.
Es decir, la sanidad melillense no está colapsada. La sanidad melillense no está abandonada. La sanidad melillense no vive una grave situación. La sanidad melillense no sufre un grave deterioro. Ni es cierto, ni lo dice el Tribunal de Cuentas. Por ello apunta que lo mínimo exigible sería seriedad y rigor.
Compromiso con la mejora continua
Desde el INGESA se trabaja con profesionalidad, rigor y vocación de servicio público para corregir las debilidades identificadas en la gestión de 2022-2023, algunas de las cuales ya habían sido señaladas en el informe del año 2016, como el uso de compras directas fuera de los procedimientos de contratación establecidos en la Ley de Contratos del Sector Público.