INSTITUTO NACIONAL DE GESTIÓN SANITARIA

COMUNICADO: desconvocatoria de la huelga de 24 de septiembre

Información sobre las actuaciones llevadas a cabo por el INGESA en el proceso de convocatoria y desconvocatoria de la huelga del 24 de septiembre en el ámbito de INGESA de Ceuta.

24 sept 2026

El pasado martes 15 de septiembre, se recibió una convocatoria de huelga de 24 horas, desde las 00:00 hasta las 23:59 horas de hoy jueves 24 de septiembre.

Era convocante el sindicato CEMSATSE, suma, a su vez, de otros dos, CESM y SATSE, minoritarios en el ámbito geográfico y funcional de la convocatoria (acreditan conjuntamente el 30% de la representatividad en la Junta de Personal del Área de Salud de Ceuta). La convocatoria designaba un “Comité de Huelga” compuesto por cinco personas (SATSE, 3; CESM, 2).

Aunque la convocatoria adolecía de groseros errores e incongruencias (se dirigía al “Servicio Aragonés de Salud”, no cumplía el plazo legal de preaviso, aunque decía afectar al “servicio público sanitario en el ámbito de Ceuta” en realidad no era así, etc.) fue tramitada oportunamente primando el favorecimiento del ejercicio de los derechos fundamentales cual es el de huelga.

● Como ordena la normativa vigente, la Administración empleadora (Instituto Nacional de Gestión Sanitaria) convocó al Comité de Huelga para abordar la negociación de las pretensiones declaradas en su convocatoria. A la reunión, que se produjo el jueves, 17 de septiembre, no tuvieron a bien acudir para defender sus reivindicaciones ninguno de los representantes del Sindicato Médico en el Comité de Huelga. Allí, la Administración (INGESA) expuso que, a su parecer, la convocatoria carecía de fundamentación causal objetiva de naturaleza laboral y pretendía empeorar el régimen legal vigente en materia de nombramientos (contratos) temporales en perjuicio del servicio público y de los derechos actuales de los propios trabajadores.
Tras dicha reunión, no habiéndose alcanzado “acuerdo” sobre las pretensiones de los convocantes, la Administración estableció los criterios para la determinación de los servicios al afectar la convocatoria a un servicio público esencial. La Gerencia del Área de Salud de Ceuta determinó el número y la identidad de las personas que tendrían tal consideración de servicios mínimos. Los integrantes del Comité de Huelga no respondieron hasta el lunes 21 de septiembre rechazando los servicios mínimos propuestos (que eran, como siempre, los propios de un fin de semana y festivo). La propuesta de servicios mínimos fue remitida a la Autoridad competente para su aprobación y publicación; esa autoridad es, en este caso, la Delegación del Gobierno en la ciudad de Ceuta, la cual aprobó los servicios mínimos mediante resolución de fecha 22 de septiembre, que remitió a las partes. Inmediatamente se cursaron desde la Gerencia todas las pertinentes comunicaciones, personales y por escrito, a cada trabajador designado como “servicio mínimo”.

Tal es el proceder legalmente debido y así se ha llevado a cabo, precisa y puntualmente, con ocasión de esta convocatoria. Por cierto, exactamente de la misma forma que se ha hecho en todas las abundantes convocatorias de huelga anteriores, también en las realizadas por la misma organización ahora convocante (numerosísimas en 2025 y 2026, como es sabido).

• Otros dos hechos “curiosos” producidos en el día de ayer convierten esta convocatoria en un inaudito ejemplo de disfuncionalidad, de proceder manifiestamente mejorable, de cómo no han de hacerse las cosas; de chapuza, en suma.

El primero es que, efectivamente, ayer, víspera misma de la huelga convocada, esta Administración recibió la comunicación de que los promotores de la huelga deseaban, ahora, modificar el ámbito subjetivo de la huelga, es decir, quiénes estaban llamados por ellos a secundarla. La convocatoria pasaría de afectar a toda la plantilla, a referirse sólo a una pequeña parte de la misma. Tal cambio (obviamente se avizoraba un estrepitoso fracaso de la convocatoria) se pretendía cuando la convocatoria ya está tramitada, cuando ya se ha negociado con el Comité de Huelga para toda la plantilla y, en fin, cuando ya se han comunicado los servicios mínimos a todas las personas afectadas. Resulta materialmente imposible, evidentemente, modificar retroactivamente la realidad y todo lo ya realizado. 

Entonces llega el segundo hecho, la desconvocatoria misma de la huelga. Ya avanzada la tarde de ayer (se insiste: víspera de la convocatoria) algunos medios de comunicación se hicieron eco de la posible desconvocatoria de la huelga. Pero esta Administración no había recibido comunicación oficial alguna al respecto. Tampoco de los convocantes. Siendo así, por elemental prudencia y cumpliendo el deber legal que se nos impone para garantizar la continuidad del servicio público, se ha mantenido el dispositivo previsto tanto en beneficio del propio servicio como de los derechos de la plantilla. Finalmente, en la mañana de hoy (ya concluido el turno de noche y comenzado el de mañana, 08:00-15:00 horas), hemos constatado que en la tarde de ayer fue registrado un escrito (no en alguno de los registros oficiales del INGESA) que comunicaba la desconvocatoria de la huelga. 

Piénsese en los numerosos y serios problemas prácticos que pueden suscitarse: el efecto laboral fundamental de una convocatoria de huelga es que cualquier trabajador que desee secundarla puede ausentarse de su puesto de trabajo legítimamente; pero si alguna persona deseaba a secundar esta huelga, pero no ha conocido su eventual desconvocatoria unas pocas horas antes (algo perfectamente posible ) y no acude a su puesto de trabajo, ha cometido una infracción laboral sancionable porque resulta que ya no existe convocatoria que dé cobertura legal a su ausencia. En fin, si se nos permite la expresión, un “lío”. Pero un lío absolutamente evitable pues hubiera bastado con que ayer mismo los convocantes, ahora convertidos en desconvocantes, hubieran enviado a esta Administración, su empleadora, un sencillo correo electrónico informando de su deseo (tal y como han hecho en centenares de ocasiones cuando ello les ha convenido).

Pocas veces ha podido asistirse a un epítome tan perfecto de demagógico malhacer.
• Hasta la confirmación de la desconvocatoria en la mañana de hoy, el seguimiento en el turno de noche y en el de mañana había sido del 0%. La afectación a la actividad asistencial, nula. Lamentablemente, el tiempo y el trabajo empleado en la tramitación de este conflicto fake, hasta su desconvocatoria, podría haber sido destinado a quehaceres más productivos.
En cualquier caso, y aunque es una obviedad, no estará de más reiterar que el INGESA no es responsable ni de la convocatoria de huelga ni, desde luego, de su impopularidad y su fracaso. Quien achaque los pobres resultados de su mal trabajo a fantasmagóricos boicots, debería, quizás, analizar su propio proceder con propósito de enmienda y, si es posible, una pizca de racionalidad o, al menos, realismo.
 

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