Área Sanitaria de Ceuta

La calidad y la seguridad del paciente, criterios prioritarios en la planificación de nuevos servicios sanitarios

4 mar 2026

Ceuta, 3 de marzo de 2026.– Cualquier decisión relativa a la implantación de nuevos servicios o infraestructuras sanitarias se adopta atendiendo de forma prioritaria a criterios de calidad asistencial y seguridad del paciente. Toda administración pública sanitaria debe seguir este principio científico y así lo hace el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA). Este organismo quiere subrayar la importancia de que la
ciudadanía conozca este criterio para aportarles la tranquilidad de que el INGESA vela por garantizar en todo momento la asistencia y que ésta se aplique con totales garantías. 

En el debate público, es frecuente que el foco se sitúe en el impacto presupuestario o en la disponibilidad de recursos económicos. Sin embargo, antes de abordar la dimensión financiera, la primera cuestión que debe responder cualquier gestor sanitario responsable es si existe la casuística suficiente para garantizar que la prestación pueda desarrollarse con la pericia técnica, la calidad clínica y la seguridad que los pacientes
merecen. 

El binomio volumen–resultado
La evidencia científica internacional ha descrito de manera consistente la relación entre el volumen de casos atendidos y los resultados en salud (lo que se conoce como la relación volumen–resultado). Este fenómeno ha sido ampliamente estudiado desde los trabajos clásicos de Birkmeyer y colaboradores en cirugía oncológica publicados en el New England Journal of Medicine (2002), hasta análisis más recientes en distintas áreas
de la Oncología y la Radioterapia.

En el ámbito específico de la Radioterapia, revisiones sistemáticas publicadas en 2023 han señalado la importancia de considerar el volumen anual de pacientes tratados por centro como un factor asociado a la calidad y seguridad asistencial. Asimismo, estudios recientes publicados en Journal of Clinical Oncology (2024) han mostrado, en patologías como el cáncer de páncreas, que los resultados en salud pueden verse
influidos por la experiencia acumulada de los equipos que administran técnicas complejas como la radioterapia estereotáctica corporal (SBRT).

Umbral crítico y subespecialización
En el caso concreto de la Radioterapia, las recomendaciones técnicas sitúan el umbral crítico de funcionamiento viable y seguro en torno a 450–500 pacientes nuevos al año. Esta cifra puede variar en función de la técnica o del tipo de unidad, pero refleja la necesidad de un volumen mínimo que permita sostener la calidad asistencial.

En Ceuta, el número de casos es de 90 si tomamos la última cifra de 2024. Asimismo, la evolución de la Medicina hacia modelos de creciente subespecialización y personalización de tratamientos implica que, sin un número suficiente de casos, resulta complejo mantener estándares óptimos de práctica clínica en técnicas cada vez más sofisticadas.

Estos criterios no se aplican únicamente a servicios de alta complejidad. El mismo principio rige en múltiples ámbitos asistenciales: determinadas pruebas o tratamientos dirigidos a pacientes muy específicos se concentran en unidades con mayor prevalencia de casos, precisamente para asegurar la excelencia y la seguridad en su aplicación. 

Equidad, acceso y responsabilidad
Una vez garantizada la viabilidad desde el punto de vista de la calidad y la seguridad, entran en juego otros principios fundamentales del Sistema Nacional de Salud, como la equidad en el acceso. En territorios con singularidades geográficas como Ceuta y Melilla, el INGESA ya ha flexibilizado en numerosas ocasiones criterios de eficiencia para garantizar el acceso a determinadas pruebas diagnósticas y tecnologías sanitarias,
situando su dotación por encima de la que correspondería estrictamente por población (menos de 73.000 tarjetas sanitarias en Ceuta y menos de 74.000 en Melilla).

No obstante, dicha flexibilización nunca puede comprometer la seguridad clínica ni la calidad de la atención. Cuando un servicio no puede implantarse localmente con las garantías necesarias, la prioridad del INGESA es asegurar que los pacientes accedan al mismo en centros con experiencia acreditada, articulando todos los mecanismos de derivación, acompañamiento y apoyo necesarios. Además, el INGESA cubre todos los
gastos generados por estas derivaciones, lo que no ocurre en el resto del SNS.

El compromiso del INGESA es claro: actuar con transparencia, responsabilidad y rigor técnico, situando siempre la calidad asistencial y la seguridad del paciente como condición indispensable en la toma de decisiones sobre el desarrollo de recursos sanitarios en Ceuta.

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